Es mejor hablar (de ciertas cosas).

Apto para mayores

Por Inés Páez de la Torre. Sábado 22 de Diciembre
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La idea de que sólo pueden disfrutar del sexo las personas jóvenes (y más todavía si son hermosas) es un mito. Y deriva en gran parte de la identificación primaria de la sexualidad con la capacidad reproductiva, como si el cese de la función procreadora implicara también el de la libido. 
La dimensión sexual no desaparece con el tiempo, sino que se transforma. Más aún cuando la expectativa de vida ha aumentado, y con ella su impacto en la sexualidad de hombres y mujeres que ahora tienen la posibilidad de vivir más y mejor.
Sólo basta ver a las abuelas: hace unas décadas -de pelo blanco- tejían, tomaban el té con las amigas o esperaban la reunión familiar del domingo. Hoy, peluquería incluida, les resulta corto el día para todas las cosas que quieren hacer. A su vez los hombres, promediando los setenta, se encuentran en la plenitud de su actividad profesional.
¿Por qué pensar que estas personas van a dar por terminada su vida sexual cuando aún tienen tanta vida por delante?

Diferencias de género
La sexualidad del adulto mayor parece mostrar algunas diferencias entre hombres y mujeres. Los estudios reflejan que los hombres suelen mantener actividad sexual hasta una edad muy avanzada, con independencia de su situación de pareja (más ahora que cuentan con la famosa pastilla).
En cambio, a las mujeres que están solas se les complica. Es la doble moral que juzga con varas diferentes las conductas de hombres y mujeres. Para muchos, lo que en un hombre maduro -antes "un viejo verde"- lo convierte en un "ganador", en el caso de las mujeres todavía puede ser visto como patético o ridículo. 
Por otra parte, algunas de las que transcurren los sesenta y están casadas refieren que su actividad sexual prácticamente ha desaparecido. Ellas lo adjudican a un desinterés -o dificultad- por parte de los maridos. Situación que es menos frecuente cuando están casadas con hombres más jóvenes. También existen las que no disfrutaron nunca demasiado del sexo, y entonces encuentran a cierta edad la excusa perfecta para por fin bajar la persiana.

El sexo continúa
Por supuesto que el estado de salud -física y mental- es un factor importantísimo para poder seguir gozando de la sexualidad según pasan los años. Por otra parte, son muchos los medicamentos -de uso corriente a cierta edad- que tienen efectos negativos sobre el deseo sexual, la erección, la eyaculación, la lubricación, etc. 
Otro factor a tener en cuenta es la historia previa de la actividad sexual: las personas que al entrar en la madurez vienen de recorrer un camino de buena frecuencia y goce, tienen mayores posibilidades de seguir haciéndolo. Como es sabido, "la función hace al órgano".

Beneficios de la edad
Si bien es cierto que las personas mayores se van volviendo progresivamente menos activas, el interés sexual no desaparece. En cambio -y aunque suene paradójico- no son pocos los "jóvenes" que muestran cierta apatía erótica, que se refleja en una vida sexual bastante pobre. El estrés, el cansancio, las preocupaciones económicas, lo que demanda el ser padres de niños, los problemas de pareja, la soledad y el aislamiento que produce el mundo virtual, entre muchos otros factores, inciden en la cantidad y calidad de las relaciones sexuales en los adultos jóvenes.
Por el contrario, los que pasaron hace rato los cincuenta tienen mucho a su favor. En primer lugar, las mujeres que ya entraron en la menopausia no necesitan preocuparse por métodos anticonceptivos ni por la regular limitación que les impone el período menstrual.
Al haber cesado o al menos disminuido en gran medida la actividad laboral, se dispone de más tiempo libre: para compartir, salir juntos, conversar, extender los juegos previos, y tener experiencias nuevas. 
Además, el haber superado ya la etapa de los hijos chicos (salvo que hayan sido reemplazados por nietos), colabora a estar más descansados, a tener mayor libertad y privacidad para darle a la sexualidad un espacio importante.
En síntesis, y como ocurre con los buenos vinos, en los mayores puede existir una suerte de añejamiento que enriquezca el sabor de la vida sexual. 

Comentarios
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Este es un espacio para la construcción de ideas y la reflexión, que apoya e incentiva la pluralidad de pensamiento. No un escenario de ataques al pensamiento contrario.
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rfg1970 · 27 de Diciembre de 2012 - 07:24
Solo para decir que siempre leo tus escritos y me parecen interesantes-----Pero la verdad nunca dejo de ver tu foto!!! sds y Feliz Año Nuevo!!
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julitv · 23 de Diciembre de 2012 - 22:35
Completamente de acuerdo, me faltan días para cumplir setenta y como tengo una pareja estable, no tengo apuro, pero tampoco dejo de tener relaciones. Por otra parte, a esta edad no hay que esperar que se presente algo, (como la gente) sino que se hace cuando uno quiere. Por supuesto, nunca fui apático así que continúo pensando que el sexo hace que tengamos esperanza de vida mejor. Pobres los que creen que son muy mayores para seguir disfrutando!
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